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Sí a la consulta anticorrupción

Foto del escritor: Patricia Lara Salive
Patricia Lara Salive
27 jul 2018
3 min de lectura

El próximo 26 de agosto ( de este domingo en una semana) será la consulta anticorrupción. Debería ser un tema de primera importancia en un país como el nuestro donde, según el contralor, Edgardo Maya, la corrupción nos cuesta cerca de $50 billones anuales, es decir, a cada colombiano le vale un millón de pesos por año.

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Mucho se ha discutido sobre si las normas que se votarán en la consulta son eficaces para acabar con la corrupción, sobre si ellas no repiten prohibiciones que ya existen, sobre si no podrían aprobarse en el Congreso y sobre si se justifica que el Estado gaste $300.000 millones en hacer la consulta.

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Ante esas preguntas, se me ocurren estas reflexiones: ya es un hecho que la consulta va a realizarse, y va a hacerse precisamente porque más de ocho veces Claudia López y otros parlamentarios presentaron esas reformas al Congreso y las hundieron o no las consideraron, y es muy difícil que el Congreso las apruebe porque muchas de ellas implican que los políticos se hagan su propio harakiri, y si ya existen leyes contra la corrupción y no se aplican o no son eficaces, es justamente porque no hay la suficiente conciencia de que la corrupción es una práctica perversa que nos afecta a todos por igual, y precisamente porque es indispensable crear en cada uno de nosotros la conciencia de que la corrupción merece un rotundo rechazo social y que no puede ser mínimamente tolerada, que contra ella tenemos que levantarnos y decir NO MÁS. Por eso es muy importante aprobar la consulta.

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Y para ello se requiere hacer un esfuerzo monumental, pues se necesita que voten más de 12 millones de personas y que cada una de las preguntas la aprueben más de seis millones.

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Son siete las propuestas: reducir el salario de congresistas y altos funcionarios del Estado; mandar a la cárcel, no a la casa, a los corruptos y prohibirles volver a contratar con el Estado; establecer un sistema de contratación transparente, obligatorio, en todo el país; hacer presupuestos públicos con participación de la ciudadanía; obligar a los congresistas a que rindan cuentas de su asistencia, votación y gestión; hacer públicas las propiedades e ingresos de los políticos elegidos y extinguirles el dominio a los bienes que no tengan justificación; y establecer un máximo de tres periodos para los miembros de las corporaciones públicas.

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Ahora, hay que aclarar que el hecho de votar la consulta no implica aprobar todo lo que en ella se propone. Por ejemplo, hay quienes no están de acuerdo con que se les baje el salario a los congresistas y a los altos funcionarios porque dicen que ese punto no tiene que ver con la corrupción. Pues pueden votar no a esa pregunta y sí a las otras. Pero lo que sí es muy importante es que votemos todos. Y que aprobemos el mayor número de propuestas. Es que no puede sucedernos con la consulta anticorrupción lo mismo que nos pasó con el plebiscito: que uno de los países más violentos del mundo, con ocho millones de víctimas de la guerra, le dijo no a los Acuerdos de Paz.

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De manera que el domingo 26, ¡a dejar la pereza y a salir a votar todos contra la corrupción!

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¡Aplausos, muchos aplausos, para Cristina Gallego y Ciro Guerra por su película Pájaros de verano! Lo mismo a Gonzalo Córdoba y Caracol TV por apoyar el proyecto. Es de las mejores películas del cine colombiano. ¡No se la pierdan!

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