top of page

¿O nos jodemos o nos matan?

Foto del escritor: Patricia Lara Salive
Patricia Lara Salive
23 ene
3 min de lectura

“Tiemblen, porque si los que están en el poder continúan, nos jodemos todos”; o “Cuídense, porque si llega la derecha, van a matar al pueblo”.


Esos son los dos mensajes que, según el padre Francisco De Roux, les están enviando a este país, dividido por mitad, la derecha, por un lado, y la izquierda, por otro. Y así profundizan la polarización e impiden que Colombia salga de “este modo guerra que nos envuelve [y] convierte la nobleza de la lucha política en una contienda de odios, rabia y terror”.


El jesuita –quien casi desde cuando terminó su tarea como presidente de la Comisión de la Verdad, vive en Cartagena, en el Santuario de San Pedro Claver, dedicado a trabajar en favor de los niños, niñas y adolescentes que por razones de exclusión, pobreza y hambre están sometidos a la explotación sexual– le concedió una interesante entrevista al diario El País de Cali, en la que dijo cosas trascendentes:


Ante la pregunta de la periodista Olga Lucía Criollo sobre cuál fue “la verdad” más importante que encontró durante la investigación de la Comisión de la Verdad, el padre respondió:


“Lo más importante fue haber comprendido que vivimos un ‘modo guerra’, war mood o ánimo de guerra. Allí se metió Colombia desde la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética y allí nos clavamos más el día del ataque a las Torres Gemelas, cuando el Gobierno estipuló que hacíamos parte de la guerra mundial contra el terrorismo”.


“Aprendí que la guerra no arregló nada. Los guerrilleros no lograron liberar a Colombia de la injusticia social y, al final, la tierra quedó más concentrada por la mafia y el narcotráfico y se agigantó la desigualdad”.



“El Estado no logró la pacificación total y, si bien hubo acuerdos con varios grupos y el acuerdo mundialmente apreciado con las FARC, la violencia continuó en empresas criminales con control territorial”.


“Aprendí que la guerra empieza por decisión de unos pocos líderes y, si no se ataja rápido, se vuelve interminable. Que las guerras siempre se degradan. Por eso, más de 50 mil secuestros, más de 20 mil niños reclutados, más de seis mil ‘falsos positivos’, más de 120 mil desaparecidos, y miren la degradación en Gaza y Ucrania”.


“Aprendí que las guerras se alimentan de la corrupción, el narcotráfico y el contrabando. Que la guerra daña todo lo que toca, combatientes, instituciones, comunidades, y solo favorece a los que hacen negocios o ganan elecciones con la guerra”.


Y sobre las recomendaciones de la Comisión de la Verdad dijo:


“Lo que entrega la Comisión no es la Verdad sino una contribución a continuar la búsqueda (…), con el propósito de comprender por qué, en medio de tantas cosas buenas que se hicieron en seis décadas, permitimos una guerra (…) de dimensiones únicas en el mundo. Comprender no significa estar de acuerdo sino compartir la convicción de que unidos en diálogo podemos detener esta tragedia y construir juntos el futuro. La Comisión entregó recomendaciones para la No-Repetición como una llamada de ética pública, invitando a tomar decisiones personales e institucionales de fondo, que tenemos que emprender, pues, de no hacerlo, la violencia continuará de diversas formas, no importa quién sea el Presidente”.


Son ideas que deben llevar a los candidatos a hacer una reflexión profunda para que, en lugar de que culpen siempre a sus oponentes de todos los males, contribuyan, ellos, a que el país salga de este maldito “modo guerra” que tanto nos angustia, padre De Roux.

Entradas recientes

Ver todo
Otra situación inconcebible

No obstante que hoy tenemos a un presidente que se pasea por las calles de Santa Marta blandiendo un radio teléfono, con chaleco antibalas y revolver al cinto, hoy no hablaré de semejante imagen, sino

 
 
 
‘Que las armas descansen en paz’

Ese fue el lema que, en 1996, se inventó el alcalde de Bogotá, Antanas Mockus. Con el apoyo de la Iglesia, de empresas privadas y de medios de comunicación, desplegó esa campaña que, rápidamente, logr

 
 
 
Cuiden la democracia, queridos empresarios

Genera esperanza ver la foto de los empresarios más ricos del país en Quibdó, aplaudiendo de pie junto al presidente Abelardo de la Espriella. Fue tomada luego de que se comprometieran a apoyar al Cho

 
 
 

Comentarios


  • Twitter
bottom of page